
(Imágenes por Leslie Garvey/POGO)
El preocupante proveedor de servicios médicos del ICE permanece en Campamento East Montana a pesar de las protestas
El actual proveedor de servicios médicos del Campamento East Montana cuenta con un historial documentado que abarca años de mal manejo y atención médica deficiente.
May 18, 2026
En marzo, el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) despidió al contratista de la empresa que operaba el Campamento East Montana — el centro de detención del ICE más grande del país — en medio de muertes, un brote de sarampión, y denuncias de atención médica deficiente. Sin embargo, el centro siguió usando discretamente al mismo proveedor de servicios médicos.
Loyal Source Government Services, una empresa que ostenta contratos federales lucrativos de más de 2,000 millones de dólares pese a un historial de negligencia médica, ha seguido sirviendo como subcontratista encargada de la atención médica en el Campamento East Montana, el problemático centro de detención de ICE en El Paso, Téxas. Así lo señalan dos oficinas del Congreso, basándose en información facilitada por el propio ICE.
“Instalar a Loyal Source en Camp East Montana es un desastre absoluto”, afirmó Charles Tiefer, experto en contratación pública federal y profesor de derecho de la Universidad de Baltimore. “Se está combinando a un contratista con un historial muy cuestionable y unas instalaciones que están en ruinas”.
El 11 de marzo, el ICE despidió al contratista principal del Campamento East Montana tras recibir informes sobre condiciones inhumanas y negligencia médica. Al anunciarse la nueva empresa contratada, un portavoz de ICE en una declaración al diario El Paso Times elogió los “estándares más elevados de atención médica” de dicha compañía, pero la agencia no aclaró que el proveedor de servicios médicos de las instalaciones seguía siendo el mismo.
En un comunicado enviado por correo electrónico al Proyecto de Supervisión Gubernamental (POGO, por sus siglas en inglés), ICE se negó a confirmar si Loyal Source sigue prestando servicios médicos en el Campamento East Montana. Pero un portavoz de la congresista demócrata Verónica Escobar de Téxas, legisladora que representa a El Paso, señaló que ICE informó a su oficina que Loyal Source continuaba siendo el proveedor de servicios médicos en el Campamento East Montana desde el 4 de mayo. Asimismo, la oficina del representante demócrata Gabe Vásquez de Nuevo México, quien visitó las instalaciones en abril, indicó que durante su visita Loyal Source seguía prestando los servicios médicos en el centro.
Ni Loyal Source ni el actual contratista principal de la instalación, Amentum Services Inc., han respondido a múltiples solicitudes de comentarios.
Escobar afirmó que “no entiende la lógica” de mantener a Loyal Source como proveedor de servicios médicos en el Campamento East Montana. Durante una entrevista, Escobar describió una visita reciente a las instalaciones, donde conoció a un hombre con el antebrazo fracturado que durante semanas había recibido tratamiento únicamente con aspirina. “No le habían reducido la fractura. Literalmente podía ver la rotura”, dijo. “Creo que esto pone de manifiesto lo inaceptable que es la atención médica dentro de esas instalaciones”.
Desde la apertura del Campamento East Montana, los abogados que visitan las instalaciones han dado la voz de alarma sobre deficiencias en la atención médica: medicamentos no administrados, formularios médicos ignorados, y enfermedades sin tratar son aspectos que se mencionan en una queja tras otra. Mientras tanto, Loyal Source atraviesa por su año más lucrativo, con contratos que ha crecido más de un 1,000%: pasando de 155 millones de dólares en 2022 a 1,800 millones en el año fiscal 2026. La gran mayoría de los nuevos contratos de la empresa provienen del Departamento de Asuntos de los Veteranos (VA, en inglés) para evaluaciones médicas y exámenes de discapacidad.

El problemático historial de contratación de Loyal Source
Durante años, Loyal Source ha sido objeto de escrutinio debido a la deficiente atención médica en instalaciones del Departamento de Seguridad Nacional (DHS, en inglés), principalmente en centros administrados por la Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP, en inglés) para procesamiento a corto plazo de inmigrantes. Tan recientemente como en julio de 2024, Loyal Source prestaba servicios de atención médica en más de 80 instalaciones de la CBP en todo el país.
Incluso están atentos dentro del propio DHS. En 2022, ICE no le otorgó a Loyal Source un contrato valorado en casi 3,000 millones de dólares porque el plan de control de calidad de la empresa carecía de un “esfuerzo significativo para la detección de problemas”, según documentos gubernamentales.
En 2023, el Comité Judicial del Senado inició una investigación sobre el desempeño laboral de Loyal Source tras la muerte de una niña de 8 años, Anadith Reyes Álvarez, en una estación de la Patrulla Fronteriza en Téxas.
El informe de la investigación del Senado reveló que se mantenía a niños bajo custodia de la CBP durante demasiado tiempo en instalaciones que sufrían una escasez crónica de personal, sistemas de registros médicos inadecuados, directrices insuficientes para la atención de niños vulnerables, y una falta de supervisión de Loyal Source.
Las investigaciones previas sobre la empresa no impidieron que los contratistas del ICE emplearan y mantuvieran a Loyal Source como proveedor de servicios médicos en el Campamento East Montana.
El informe de 226 páginas, publicado en 2025, identificó fallos sistémicos en la forma en que el personal de Loyal Source gestionaba los expedientes de los pacientes, lo que contribuyó a una atención deficiente. Las personas que denunciaron las irregularidades, citadas en el informe, señalaron que los profesionales de la empresa a menudo ignoraban el sistema de registros médicos electrónicos de la CBP y optaban por utilizar expedientes en papel. La investigación reveló que el personal citaba “el desconocimiento del sistema, la falta de personal, y el volumen abrumador de personas no ciudadanas que debían procesar a través de él” como razones para no utilizar dicho sistema.
Según el informe, el historial médico de Reyes Álvarez quedó registrado en el documento electrónico de la clínica a su llegada. El personal médico de Loyal Source encargado de su atención en las horas previas a su fallecimiento no consultó su expediente electrónico ni revisó sus antecedentes.
Un portavoz de CBP declaró por correo electrónico que la agencia no puede pronunciarse sobre todos los incidentes ocurridos durante la administración Biden, pero afirmó que bajo Trump, CBP está brindando atención médica conforme a la ley.
“Las acusaciones que tergiversan el trato que CBP dispensa a las personas bajo custodia son irresponsables y socavan la integridad de la aplicación legítima de las leyes de inmigración”, declaró el portavoz a POGO. “CBP cumple con estrictas normas legales y humanitarias, y somete sus instalaciones de procesamiento a una supervisión interna y externa continua para garantizar una atención médica adecuada, nutrición, controles de bienestar, y condiciones humanas”.
El portavoz comentó a POGO que los detenidos disponen de atención médica “desde su ingreso y durante todo el tiempo en que permanecen bajo custodia”.
Las investigaciones previas sobre la empresa no impidieron que los contratistas de ICE emplearan y mantuvieran a Loyal Source como proveedor de servicios médicos en el Campamento East Montana. “Me parece bastante increíble que el nuevo contratista no reconozca que era necesario realizar un cambio significativo”, dijo Escobar.

Atención médica “espantosa” en el Campamento East Montana
Legisladores como Escobar han expresado reiteradamente su preocupación por la atención médica en el Campamento East Montana, exigiendo su cierre e incluso culpando negligencia médica por la causa de una de las muertes ocurridas en dichas instalaciones.
La propia oficina de supervisión de centros de detención de ICE determinó que las instalaciones incumplieron al menos 49 normas de detención de inmigrantes durante una inspección realizada en febrero de 2026. El informe interno reveló múltiples deficiencias en la atención médica, entre ellas que el personal no aislaba adecuadamente a las personas con síntomas de tuberculosis ni registraba correctamente los controles de la unidad médica destinados a prevenir el suicidio.
Incluso los esfuerzos del Congreso por ejercer labores de supervisión se han visto obstaculizados por el campamento. Cuando la representante demócrata Kelly Morrison de Minnesota visitó el Campamento East Montana en marzo, se le negó el acceso a los residentes de su estado allí recluidos, a pesar de sus reiterados intentos.
“Lo que vi aquí fue espantoso”, dijo Morrison, quien es doctora, en un video publicado sobre su experiencia. “He oído de una mujer embarazada en el tercer trimestre que no estaba recibiendo la atención prenatal adecuada”.
La negligencia médica en los centros de detención de ICE puede tener consecuencias de vida o muerte. Al menos tres personas detenidas en el campamento han fallecido en los últimos meses. Francisco Gaspar-Andrés, un hombre guatemalteco de 48 años, es una de ellas. Su muerte “parece ser, en parte, resultado de una atención médica deficiente por parte del personal del campamento”, según una carta enviada en febrero por 24 legisladores que exigían el cierre de las instalaciones. Gaspar-Andrés falleció el 3 de diciembre, tras haber solicitado atención médica al personal del campamento desde el 23 de septiembre debido a diversos síntomas, según la versión de ICE. La carta de los legisladores señalaba que solo fue trasladado a un hospital cercano “una vez que su estado de salud se había deteriorado gravemente”.
ICE refuta esta descripción. “Desde el momento en que se les notificó su crisis de salud, el personal médico de ICE aseguró de que recibiera atención constante y de alta calidad”, declaró ICE en un comunicado de prensa sobre su fallecimiento.
Grupos de defensa de derechos han denunciado las condiciones en el campamento. Una coalición de organizaciones sin fines de lucro, encabezada por la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU, en inglés), entrevistó a 45 personas recluidas en dicha instalación y 16 relataron sus experiencias en declaraciones juradas bajo pena de perjurio. Los testimonios usaron seudónimos por temor a represalias por parte de ICE. En dichas declaraciones, los inmigrantes detenidos describen abusos físicos por parte de los agentes, intentos de forzarlos mediante amenazas y violencia física a aceptar la autodeportación, alimentación insuficiente, el negarles acceso a asesoría legal, y negligencia médica.
DHS ha refutado categóricamente las descripciones alarmantes sobre la atención médica en el Campamento East Montana. “Esta es la mejor atención médica que muchos extranjeros han recibido en toda su vida”, declaró en septiembre Tricia McLaughlin, exsubsecretaria del DHS, tras la cobertura mediática de las condiciones en las instalaciones.

Negligencia médica en el Campamento East Montana
Un hombre cubano identificado en las declaraciones juradas con el seudónimo de “Isaac” fue detenido en el Campamento East Montana en agosto. Según su declaración ante la ACLU, padece hipertensión arterial desde aproximadamente 2021. Tras sufrir un accidente cerebrovascular en 2023, un medicamento para la presión arterial — posiblemente Lisinopril — pasó a formar parte de su rutina matutina.
Sin embargo, esa rutina se vio interrumpida después de que Isaac llegara al Campamento East Montana y pasara más de un mes sin recibir su medicamento. Por aquel entonces, Isaac relató que había empezado a sufrir visión borrosa y dolores de cabeza recurrentes. Un mes más tarde recibió las pastillas para la hipertensión, pero no se las administraban a la hora adecuada, lo que restaba eficacia al tratamiento. Un médico del campamento le recetó un segundo medicamento — un diurético — semanas antes de que firmara la declaración para la ACLU. Para cuando prestó dicha declaración, informó que aún no había recibido esa medicina.
En noviembre, Isaac contrajo gripe y fue trasladado a una unidad médica en el Campamento East Montana. Contó que muchas de las personas recluidas en esta unidad pasaban días sin recibir su medicamento mientras soportaban condiciones insalubres.
“Este lugar parece diseñado para desgastarte”, afirmó Isaac en la carta.
Las condiciones descritas por Isaac no son quejas aisladas. Charlotte Weiss, abogada del programa Más Allá de las Fronteras del Proyecto de Derechos Civiles de Téxas ha visitado el Campamento East Montana cada semana desde el otoño para hablar con las personas sobre las condiciones y los abusos que sufren. Weiss señaló que cada visita revelaba preocupaciones similares: solicitudes médicas ignoradas, atención retrasada, y unas instalaciones donde se descuidaban las normas básicas de higiene.
Algunas de las consecuencias se hicieron evidentes en febrero, cuando un brote de sarampión afectó al campamento, con al menos 14 casos confirmados y 112 personas aisladas, lo que resultara en un confinamiento de dos semanas. Weiss dijo que no le sorprendía.
“Este fue el desenlace previsible y trágico para una instalación que, durante meses, ha descuidado y abandonado su responsabilidad hacia las personas bajo su custodia”, dijo Weiss refiriéndose a la atención médica prestada por Loyal Source en el campamento.

“Márgenes de ganancias desproporcionadamente altos” en medio de denuncias legales
Desde 2017, Loyal Source ha sido demandada en 22 ocasiones por una serie de problemas, entre ellos presuntas violaciones de la ley laboral, robo de sueldos, discriminación laboral, y maltrato a personas bajo custodia, según documentos judiciales obtenidos a través del programa de acceso a documentos legales PACER. Jueces han fallado a favor de Loyal Source en dos casos. En seis casos, la empresa pagó más de 5.2 millones de dólares en acuerdos extrajudiciales. Siete demandas siguen en curso, mientras que 13 fueron desestimadas.
Loyal Source también ha sido objeto de una investigación por parte del Departamento de Trabajo por robo de sueldos y ha sido el foco de dos denuncias protegidas de informantes que alegaban falta de personal y pagos insuficientes.
En su investigación de 2018, el Departamento de Trabajo descubrió que Loyal Source había descontado ilegalmente 10 dólares del cheque de cada empleado y multó a la empresa, usando más de medio millón de dólares recuperados para reembolsar a más de 4,000 trabajadores.
En noviembre de 2023, una denuncia presentada por un contratista de CBP y el Proyecto de Rendición de Cuentas del Gobierno (GAP, en inglés) Project reveló que Loyal Source pagaba a su personal médico por debajo de las tasas del mercado, resultando en una baja retención de empleados y personal insuficiente en las instalaciones. Mientras tanto, Loyal Source obtenía márgenes de ganancias “desproporcionadamente altos”, según la denuncia.
Loyal Source ha seguido obteniendo lucrativos contratos federales de múltiples agencias.
En abril de 2025, una cuidadora de niños detenidos que trabajaba en una instalación de la CBP en California presentó una demanda contra la empresa contratista que operaba el centro, así como contra Loyal Source — el proveedor de servicios medicos —, en virtud de la Ley de Reclamaciones Falsas (False Claims Act). Durante el tiempo que trabajó allí, entre 2023 y 2024, afirmó haber visto a personas detenidas sin “acceso a medicamentos necesarios ni a una atención médica adecuada, lo que resultaba en enfermedades no tratadas y sufrimiento”. En la demanda, sostuvo que dicha falta de atención constituía un “esfuerzo deliberado por reducir gastos mientras [Loyal Source] seguía facturando al gobierno por servicios completos”. El 30 de marzo, el juez excluyó a Loyal Source del caso, a petición de la demandante y de la parte demandada.
Loyal Source ha seguido obteniendo lucrativos contratos federales de diversas agencias, entre ellas el Departamento de Asuntos de los Veteranos (que ha otorgado el 97% de sus contratos) y DHS. Asimismo, continúa subcontratando servicios en instalaciones como el Campamento East Montana.
“Varios informantes, tanto empleados federales como trabajadores de Loyal Source, que denunciaron irregularidades expresaron serias preocupaciones, declaró a POGO Andrea Meza, abogada del Proyecto de Rendición de Cuentas de Gobierno que participó en la divulgación de esta información. “El hecho de que, desde entonces, la empresa haya ampliado su perfil de contratos dice mucho sobre la sinceridad del compromiso del DHS con la seguridad de las personas bajo custodia”.
CBP indicó que no tiene intención de cambiar de rumbo. En respuesta a la solicitud de comentarios de POGO, CBP reiteró su respaldo a Loyal Source y afirmó: “CBP seguirá colaborando con contratistas, incluyendo Loyal Source, para brindar asistencia médica integral y ajustar los recursos a medida que cambien las necesidades operativas”.
El problema fundamental, según la congresista Escobar, es que los contratistas y subcontratistas del sector migratorio ven grandes oportunidades económicas bajo la administración Trump.
“Una cosa es obtener un contrato y recibir una oportunidad”, señaló. “Pero si un contratista demuestra reiteradamente su incompetencia, y lo hace de una manera tan grave que se han producido múltiples muertes en dichas instalaciones, eso debería motivar a la administración a realizar un análisis exhaustivo y a examinar nuevamente qué está pasando.
Published with The Project on Government Oversight
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